New Orleans

( Nueva Orleans )

Nueva Orleans[5]​ (en francés, La Nouvelle-Orléans, pronunciado /la nuvɛlɔʁleɑ̃/ ( escuchar); en inglés, New Orleans, pronunciado /nu: ˈɔːrlənz, -ɔːrˈliːnz//) es una ciudad al sureste del estado de Luisiana, Estados Unidos, sobre el delta del río Misisipi. Antes de la catástrofe del huracán Katrina, en 2005, la población de Nueva Orleans alcanzaba los 400 000 habitantes, reduciéndose a la mitad tras dicha destrucción; posteriormente, su población aumentó llegando a los 389 617 habitantes en 2015.

La ciudad se fundó como colonia francesa, luego fue colonia española, después volvió a Francia hasta la compra de Luisiana por Estados Unidos. Fue uno de los centros más importan...Leer más

Nueva Orleans[5]​ (en francés, La Nouvelle-Orléans, pronunciado /la nuvɛlɔʁleɑ̃/ ( escuchar); en inglés, New Orleans, pronunciado /nu: ˈɔːrlənz, -ɔːrˈliːnz//) es una ciudad al sureste del estado de Luisiana, Estados Unidos, sobre el delta del río Misisipi. Antes de la catástrofe del huracán Katrina, en 2005, la población de Nueva Orleans alcanzaba los 400 000 habitantes, reduciéndose a la mitad tras dicha destrucción; posteriormente, su población aumentó llegando a los 389 617 habitantes en 2015.

La ciudad se fundó como colonia francesa, luego fue colonia española, después volvió a Francia hasta la compra de Luisiana por Estados Unidos. Fue uno de los centros más importantes del comercio de esclavos africanos; a la vez, residencia de la colectividad de personas de color libres ―criollos, migrantes caribeños― más grande, próspera y educada del país. Una combinación curiosa: un puerto de tradición colonial española y francesa, de cultura caribeña, criolla, negra, francoparlante y cosmopolita, enclavado en el corazón de la economía esclavista y la política segregacionista de los estados del algodón del sur.[6]

Nueva Orleans es el principal puerto del río Misisipi y el séptimo mayor del país —por detrás de Sur de Luisiana, Nueva York (est. Nueva York), Jersey City (Nueva Jersey), Beaumont (Texas), Long Beach (California) y Beach-Norfolk-Newport News (Virginia).

Es una ciudad multicultural —con especial influencia africana, latinoamericana, española y francesa— conocida por sus festivales, su música y su cocina. Eventos como el Mardi Gras, Jazz Fest y el Sugar Bowl (tazón del azúcar) mantienen a la ciudad como un destino turístico. En Nueva Orleans nacieron músicos de jazz como Louis Armstrong, Wynton Marsalis y Harry Connick, Jr., el vocalista de Heavy Metal Phil Anselmo y el rapero Lil Wayne. También es la cuna de los escritores Tennesse Williams, Anne Rice, Sherrilyn Kenyon y John Kennedy Toole.

Época colonial
 
Plano de la Nouvelle Orleans, capital de la Luisiana, 1728.

Nueva Orleans fue fundada por los franceses en 1718 quienes dieron al asentamiento el nombre de La Nouvelle-Orléans. El sitio para la fundación de Nueva Orleans, cabecera de la colonia, fue elegido por ser la planicie del delta del Misisipi, a fin de crear una ruta comercial con los nativos americanos que fijaban sus tiendas entre el Misisipi y el lago Pontchartrain. Nueva Orleans se convirtió en la capital de la Luisiana francesa en 1722, adquiriendo preponderancia sobre Biloxi.

Periodo español

En 1763, Francia decidía compensar a su aliada España por los servicios que esta le prestaba frente al común enemigo inglés. Así pues, tras la pérdida temporal de La Habana y Manila a manos de los ingleses, Francia cedía el territorio de la Luisiana a España en cláusula secreta al tratado de París. El primer gobernador solo arribó en 1766; se trataba entonces del geógrafo Antonio de Ulloa, quien sufrió el rechazo de la población, al creer esta que los españoles venían a cambiar sus usos y su lengua; a Ulloa sucedió Alejandro O'Reilly, bajo cuyo mandato un grupo de colonos franceses, contrarios a las restricciones comerciales de la nueva metrópoli, se rebeló contra el gobierno español y su «mal vino». O'Reilly, siguiendo órdenes de Madrid, reprimió la revuelta decapitando a los cinco principales sediciosos. Su sucesor, el gobernador Luis de Unzaga y Amézaga, como presidente del cabildo, prohibió la esclavitud de los indígenas y con su Código jurídico abolió la regulación anterior sobre la adquisición de esclavos en 1770.[1]

Tras la expulsión de Ulloa en 1768 y la dureza de O'Reilly en 1769, Unzaga y Amézaga inició su gobierno de manera conciliadora, de ahí que se le conozca como “Le Conciliateur”, primero por liberar a los cabecillas de la Revolución de Luisiana, luego al permitir la libertad de comercio transfronterizo con los colonos norteamericanos a través del Misisipi y sus afluentes, lo cual mejoró la economía de Nueva Orleans; además Unzaga y Amézaga creará en 1771 el primer sistema educativo público bilingüe e intercultural del mundo; mejoró las defensas de Nueva Orleans y de Luisiana en general, proyectando la creación en 1772 de fuertes como el Puesto de Unzaga.[2]

Desde abril de 1776 el gobernador ayudaría secretamente a los colonos norteamericanos en el nacimiento de EE. UU. con toneladas de pólvora, medicamentos, harina, etc. que envió hasta Fort Pitt, en el futuro Pittsburg, al atender las peticiones de Patrick Henry, Charles Lee, Robert Morris y otros miembros del Comité Secreto del Ejército Continental.[3]​ Por otro lado las victoriosas campañas de su sucesor, también malagueño, y cuñado Bernardo de Gálvez frenaron el avance inglés por el flanco sur de la joven república norteamericana. Con una poderosa flota traída desde La Habana derrotó a los ingleses en el golfo de México, haciendo que Inglaterra reconociera la soberanía española en las Floridas. Gálvez también supo poner fin al contrabando inglés. Mantuvo excelentes relaciones con los colonos franceses. Gálvez también siguió los pasos de Unzaga al fomentar la agricultura y la colonización, pues por cuestiones militares, trajo Gálvez pobladores procedentes de las islas Canarias y de Málaga, a los que distribuiría en colonias cercanas a Nueva Orleans como el Puesto de Unzaga (ahora Pointe Coupee Parish Louisiana) y Nueva Iberia (ahora New Iberia).

El clero y los administradores españoles enviados a la colonia eran escogidos entre una clase ilustrada y bilingüe, a veces hasta trilingüe, a fin de mejorar las relaciones con la poblacióna autóctona de origen francés y con los comerciantes, especialmente irlandeses, que llegaban. Bajo España, la ciudad fue elevada a sede diocesana, siendo su primer obispo el capuchino Fr. Andrés Peñalver y Ródenas, venido de La Habana.

A partir del primero de los tres grandes incendios, en 1771,[4]​ en 1788 y en 1794, el Cabildo, presidido por el gobernador Unzaga en 1771, impuso el adobe o ladrillo como material de construcción de inmuebles en la ciudad, con lo que esta fue adquiriendo su peculiar aspecto. Andrés de Almonaster y Rojas, que empezó a ser notario público de Nueva Orleans en tiempos de Unzaga, pagaría de su propio pecunio grandes obras públicas, como la vasta Plaza de Armas, incluidos la Catedral, los palacios del Cabildo y del Presbiterio y los edificios de apartamentos que, con soberbios balconajes, flanquean dicha plaza. A la muerte de Almonaster, su hija, la baronesa Micaela Almonaster de Pontalba, completaría la obra paterna. Todo ello ha sido preservado hasta hoy día.

En 1795, España cedió los derechos de uso del puerto a los Estados Unidos, lo que trajo un considerable auge comercial a la ciudad. En 1801, rescindido el pacto borbónico entre Francia y España, Napoleón Bonaparte decidió unilateralmente la retrocesión de la Luisiana a Francia. La noticia solo se hizo pública en 1803; al mes de saberse, el gozo de los residentes franceses se trocó en consternación, pues también aprendían que la Compra de Luisiana por parte de Estados Unidos.

Siglo XIX
 
Barcos de vapor en Nueva Orleans, 1853.

Durante la Guerra Anglo-Estadounidense de 1812, los británicos intentaron tomar la ciudad, pero fueron repelidos por las fuerzas lideradas por Andrew Jackson. Subsecuentemente, la población de la ciudad aumentó llegando a tener 102 000 habitantes para 1840, convirtiéndose en la cuarta ciudad de los Estados Unidos y la más grande del sur del país.

Nueva Orleans fue la capital del estado de Luisiana hasta 1849 y entre 1865 y 1880. La importancia de su puerto convirtió a Nueva Orleans en punto de comercio de los esclavos destinados al sur de los Estados Unidos. Al mismo tiempo era la ciudad con mayor número de ciudadanos afroamericanos libres. Durante la Guerra de Secesión Nueva Orleans fue capturada el 1 de mayo de 1862 por las fuerzas de la Unión sin mayor resistencia y no sufrió la destrucción de la guerra del resto del sur del país.

Siglo XX
 
Calle Canal Street vista desde el río (postal de los años veinte).

La mayor parte de la ciudad se encuentra bajo el nivel del mar. Está flanqueada por el río Misisipi y el lago Pontchartrain, de manera que debe protegerse mediante diques. Hasta principios del siglo XX existían fuertes restricciones para la construcción de nuevas edificaciones; solo se utilizaban los altos terrenos de aluvión que constituían en sí diques naturales entre los múltiples defluentes del delta del Misisipi. El resto de las zonas son pantanosas y están sujetas a inundaciones frecuentes. Originada en la hoz o meandro del gran río, tal característica dio a la ciudad su forma de media luna y su apodo La ciudad del cuarto creciente. En la década de 1910, el ingeniero e inventor A. Baldwin Wood puso en marcha su ambicioso plan de secar la ciudad, para lo que diseñó bombas aspirantes de gran tamaño (que todavía hoy se utilizan cuando hay fuertes lluvias), las cuales drenan el agua hacia el río dándole a la ciudad la posibilidad de expandirse a una mayor superficie.

En los años 1920 se hizo un esfuerzo de modernización bajo el mandato de Bailey, que eliminaba los balconajes de hierro fundido de la zona comercial de Canal Street. En 1921 se inauguró el Hibernia Bank Building, un icónico edificio que sería la estructura más alta de la ciudad hasta 1967.[5]

En los años 1960, otro esfuerzo de modernización remplazó el tranvía por líneas de autobuses. Ambas acciones se consideran retrospectivamente como errores y el tranvía regresó progresivamente a Canal Street en los años 1990.

Nueva Orleans siempre ha sido una de las ciudades más visitadas de los Estados Unidos, aumentando esta tendencia en el último cuarto del siglo XX. Las zonas como el Barrio Francés y el distrito comercial, antes dedicados a uso residencial y de negocios, respectivamente, en la actualidad ven desarrollarse en ellos las actividades de la industria turística.

 
Panorámica de Nueva Orleans de 1919.
Siglo XXI Huracán Katrina (2005)
 
Imagen de Nueva Orleans tras el paso del Katrina.

El huracán Katrina fue uno de los más destructivos y el que causó más víctimas mortales de la temporada de huracanes en el Atlántico de 2005. Se trata del huracán que ha provocado más daños económicos, así como uno de los cinco huracanes más mortíferos, de la historia de Estados Unidos.[6]​ Asimismo, el huracán Katrina es el sexto más intenso de todos los huracanes del Atlántico registrados. Al menos dos mil personas fallecieron debido al propio huracán o las consiguientes inundaciones, convirtiéndose en el huracán más mortífero en Estados Unidos desde el huracán San Felipe II, de 1928; la cifra total de daños materiales se estimó en un principio en 125 000 millones de dólares (2005 USD),[6]​ el cuádruple que la de los desperfectos causados por el huracán Andrew en 1992.[7]​ El 23 de agosto de 2005 el huracán Katrina se formó sobre las Bahamas y cruzó el sur de Florida como un huracán de categoría 1 moderado, causando algunas muertes e inundaciones antes de fortalecerse rápidamente en el golfo de México. Tras haber alcanzado la categoría 5, la tormenta se debilitó antes de tocar tierra por segunda vez como un huracán de categoría 3 el 29 de agosto en el sudeste de Luisiana. El Katrina devastó las costas del golfo desde Florida a Texas debido a su intensificación. El mayor número de muertes se registró en Nueva Orleans, que quedó inundada porque su sistema de diques falló, colapsándose muchos de ellos varias horas después de que el huracán hubiese continuado tierra adentro. El 80 % de la ciudad así como grandes superficies de parroquias colindantes quedaron anegadas, manteniéndose así durante semanas.[8]​ Sin embargo, los daños materiales más importantes se produjeron en áreas costeras, como la inundación en cuestión de horas de todas las ciudades costeras de Misisipi, el arrastre de numerosos barcos y casinos flotantes a tierra firme, lo que provocó su choque con edificios, alcanzando las olas distancias de 10 a 19 km tierra adentro desde la costa.[6]

El fallo de las protecciones de Nueva Orleans es considerado como el mayor desastre de ingeniería civil de la historia de Estados Unidos[9]​ y dio lugar a una demanda contra el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos, que diseñó y construyó el sistema de diques, en virtud de la Flood Control Act de 1965. El Cuerpo de Ingenieros fue encontrado responsable del fallo de los diques y de las inundaciones por el juez Stanwood Duval en enero de 2008,[10]​ pero al tratarse de una agencia federal no pudo ser declarada responsable económica debido a la inmunidad establecida por la Flood Control Act de 1928. Del mismo modo, se llevó a cabo una investigación sobre la actuación de los gobiernos federal, estatal y local, lo que desembocó en la dimisión de Michael D. Brown, director de la Agencia Federal para la Gestión de Emergencias (FEMA, por sus siglas inglés), y de Eddie Compass, superintendente del Departamento de Policía de Nueva Orleans.

Varias agencias como la Guardia Costera de Estados Unidos, el Centro Nacional de Huracanes (CNH) y el Servicio Meteorológico Nacional fueron elogiados por su actuación, para la cual contaron con precisas previsiones meteorológicas con suficiente tiempo de antelación.[11]​ Sin embargo, incluso los más insistentes avisos por parte de oficiales de distintos cuerpos a los habitantes para evacuar la zona antes de que llegara el huracán no reflejaban la posibilidad de que los diques pudieran ceder.[12]
Reconstrucción

El huracán Katrina devastó la ciudad de Nueva Orleans y su área metropolitana. La ciudad quedó anegada en un 80 % y sufrió importantes daños materiales y económicos. El 30 % de sus habitantes ya vivían por debajo del umbral de pobreza,[13]​ pero el paso del Katrina acrecentó estos índices, que cinco años después todavía no habían vuelto a los niveles anteriores a la catástrofe pese al esfuerzo de reconstrucción.[14]

Junto a los esfuerzos por la rehabilitación de las viviendas, el principal esfuerzo para la recuperación de Nueva Orleans se centró en la reconstrucción de los diques, la cual comenzó en 2006 y terminó en 2012 y cuyo coste final fue de 14,5 millardos de dólares estadounidenses. Kevin G. Wagner, uno de los ingenieros responsables del proyecto, declaró que aunque se trataba de una obra que normalmente habría tardado décadas en llevarse a cabo, los plazos se habían acortado para que la ciudad pudiera estar protegida.[15]

Este nuevo sistema de diques otorga una protección que hace frente a tormentas del tipo "una cada cien años", que fue el estándar autorizado por el Congreso. Sin embargo, diversas autoridades de Nueva Orleans consideraban esta protección insuficiente, ya que la ciudad ha hecho frente a varias tormentas más fuertes (de hecho el Katrina es una tormenta del tipo "una de cada cuatrocientos años") y se ha previsto que esto vaya en aumento a causa del cambio climático.[16]​ También se ha criticado que la reconstrucción de los distintos barrios se ha llevado a cabo a dos velocidades en función de la mayoría racial de cada barrio.[14]

Por otro lado, cinco años después del desastre, se habían recuperado el 85 % de los empleos que había antes del Katrina[14]​ y el turismo había vuelto a convertirse en un pilar de la economía de la zona. De hecho, durante los trabajos de reconstrucción y gracias a ellos, la economía de la ciudad vivió un importante crecimiento y la tasa de desempleo se encontró por debajo de la media nacional.[17]
 
Vista panorámica de la ciudad en 2011.
Cazorla, Frank (2919). El gobernador Luis de Unzaga (1717-1793) Precursor en el nacimiento de los EE. UU. y en el liberalismo.. pp. 69-75. ISBN 978-84-09-1241-07.  Cazorla, Frank (2919). El gobernador Luis de Unzaga (1717-1793) Precursor en el nacimiento de los EE. UU. y en el liberalismo.. p. 58. ISBN 978-84-09-1241-07.  Cazorla, Frank (2919). El gobernador Luis de Unzaga (1717-1793) Precursor en el nacimiento de los EE. UU. y en el liberalismo.. pp. 80-95 y ss. ISBN 978-84-09-1241-07.  Cazorla, Frank (2919). El gobernador Luis de Unzaga (1717-1793) Precursor en el nacimiento de los EE. UU. y en el liberalismo.. pp. 56-60. ISBN 978-84-09-1241-07.  «Capital One Bank Building, New Orleans | 122846 | EMPORIS». www.emporis.com. Consultado el 19 de junio de 2020.  a b c Knabb, Richard D.; Rhome, Jamie R.; Brown, Daniel P. (20 de diciembre de 2005; publicado el 10 de agosto de 2006). «Tropical Cyclone Report: Hurricane Katrina: 23–30 August 2005» (PDF) (en inglés). Centro Nacional de Huracanes. Archivado desde el original el 25 de agosto de 2012. Consultado el 10 de agosto de 2012.  Rappaport, Ed. «Preliminary Report for Hurricane Andrew» (en inglés). Centro Nacional de Huracanes. Consultado el 10 de agosto de 2012.  Swenson, Dan D.; Marshall, Bob (14 de mayo de 2005). «Flash Flood: Hurricane Katrina's Inundation of New Orleans, August 29, 2005» (SWF) (en inglés). Times-Picayune. Archivado desde el original el 17 de octubre de 2012. Consultado el 10 de agosto de 2012.  «Letter from Ray Seed, Professor of Civil and Environmental Engineering to the President, American Society of Civil Engineers» (PDF) (en inglés). Archivado desde el original el 23 de marzo de 2012. Consultado el 10 de agosto de 2012.  Nossiter, Adam (1 de febrero de 2008). «In Court Ruling on Floods, More Pain for New Orleans» (en inglés). New York Times. Consultado el 10 de agosto de 2012.  Congreso de Estados Unidos (19 de febrero de 2006). A Failure of Initiative: Final Report of the Select Bipartisan Committee to Investigate the Preparation for and Response to Hurricane Katrina (PDF) (en inglés). Washington D. C.: Government Printing Office. p. 70. Archivado desde el original el 22 de abril de 2006. Consultado el 10 de agosto de 2012.  Rosenthal, Sandy (11 de octubre de 2011). «Insistent Appeals to Evacuate Did Not Warn That the Levees Could Break». Huffington Post (en inglés).  «Katrina exposes New Orleans’ deep poverty» (en inglés). NBC. 1 de septiembre de 2005. Consultado el 10 de agosto de 2012.  a b c «Nueva Orleans sigue golpeada por el 'Katrina' cinco años después». El Periódico. 30 de agosto de 2010. Consultado el 10 de agosto de 2012.  «Nueva Orleans se blinda con un dique de 215 kilómetros». El País. 15 de junio de 2012. Consultado el 10 de agosto de 2012.  «Vast Defenses Now Shielding New Orleans» (en inglés). The New York Times. 14 de junio de 2012. Consultado el 10 de agosto de 2012.  «In New Orleans, Recovery Is Not Enough» (en inglés). The New York Times. 31 de agosto de 2009. Consultado el 10 de agosto de 2012. 
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