Contexto sobre Málaga

Málaga es una ciudad y municipio español, capital de la provincia homónima, situada en la comunidad autónoma de Andalucía. Con una población de 579 076 habitantes al 1 de enero de 2022,[8]​ es la segunda ciudad más poblada de Andalucía y la sexta de España, así como la mayor de entre las que no son capitales autonómicas.[9]​ Además, es la zona urbana más densamente poblada de la conurbación formada por el conjunto de localidades que se sitúan a lo largo de 160 km de la Costa del Sol[10][11]​ y el centro de un área metropolitana que abarca otros 12 municipios que suman 987 813 habitantes censados. Se estima que conforma la quinta área metropoli...Leer más

Málaga es una ciudad y municipio español, capital de la provincia homónima, situada en la comunidad autónoma de Andalucía. Con una población de 579 076 habitantes al 1 de enero de 2022,[8]​ es la segunda ciudad más poblada de Andalucía y la sexta de España, así como la mayor de entre las que no son capitales autonómicas.[9]​ Además, es la zona urbana más densamente poblada de la conurbación formada por el conjunto de localidades que se sitúan a lo largo de 160 km de la Costa del Sol[10][11]​ y el centro de un área metropolitana que abarca otros 12 municipios que suman 987 813 habitantes censados. Se estima que conforma la quinta área metropolitana de España.[12][13]

Está situada en el oeste del mar Mediterráneo y el sur de la península ibérica, a unos 100 km al este del estrecho de Gibraltar. Su término municipal ocupa una extensión de 398,25 km² que se extienden sobre los montes de Málaga y el valle del Guadalhorce. Se emplaza en el centro de una bahía rodeada de sistemas montañosos: la Sierra de Mijas y los Montes de Málaga. La atraviesan los ríos Guadalmedina y Guadalhorce.

Fundada por los fenicios en el siglo VIII a. C., es una de las ciudades más antiguas de Europa. Fue un municipio primero federado, luego de derecho latino del Imperio romano y una próspera medina andalusí cuatro veces capital de su propio reino, que fue incorporada a la Corona de Castilla en 1487. Durante el siglo XIX experimentó una destacable actividad industrial y revolucionaria que la situó como primera ciudad industrial de España y la hizo merecedora de los títulos «Siempre denodada» y «La primera en el peligro de la libertad». Escenario de uno de los episodios más sangrientos de la guerra civil española y protagonista de la explosión del boom turístico de las décadas de 1960 y 1970, constituye en la actualidad un notable centro de entretenimiento, económico, cultural y nodo de comunicaciones en el litoral mediterráneo.

Mas sobre Málaga

Population, Area & Driving side
  • Población 586384
  • Área 394
Historial
  • Edad Antigua
     
    Vista nocturna del Teatro romano de Málaga
     
    Teatro Romano de Málaga, construido en la época de Augusto

    El primer asentamiento colonial data del año 800 a. C. y 500 a. C....Leer más

    Edad Antigua
     
    Vista nocturna del Teatro romano de Málaga
     
    Teatro Romano de Málaga, construido en la época de Augusto

    El primer asentamiento colonial data del año 800 a. C. y 500 a. C. localizado en la desembocadura del río Guadalhorce, en una isla que había en su estuario en un enclave conocido como cerro del Villar.[1]​ En el lugar donde se asienta la ciudad existía un poblamiento bástulo, en base al cual los fenicios fundaron la colonia de Malaka, atraídos por las buenas condiciones para el atraque en su puerto natural y la gran cantidad de yacimientos de plata y cobre existentes.[2]​ Tras un período de dominación cartaginesa, Malaka pasó a formar parte de Roma. En la época romana la ciudad de Málaga (en latín Malaca) alcanzó un notable desarrollo. Dotada inicialmente de estatuto de municipio federado, obtuvo el de municipio de derecho latino durante el siglo I, tras la promulgación del «Edicto de Latinidad» para Hispania por parte de Vespasiano y la promulgación por Domiciano de la lex Flavia municipalis, que adaptaba las provisiones de las leyes municipales promulgadas por Augusto a las peculiaridades de los municipios de derecho latino de Hispania. La copia particular de Málaga se denomina Lex Flavia Malacitana.[3]​ A esta etapa pertenecen el Teatro Romano, unas grandes Termas públicas[4][5]​ y otras piezas escultóricas conservadas en el Museo Arqueológico.

    La decadencia romana dio paso a la dominación de los pueblos germanos, que sobre el año 411 arrasaron las costas malagueñas. Con la intención de reconstruir el Imperio romano, el emperador bizantino Justiniano I conquista la ciudad entre los años 552 y 555 pasando a formar parte de la provincia bizantina de Spania hasta el año 614 en que es tomada por los visigodos al mando del rey Sisebuto.

    Edad Media

    Tras la conquista árabe realizada por el hijo de Musa, Abd al-Aziz, Mālaqa (en árabe مالقة) se convirtió en una ciudad floreciente rodeada por un recinto amurallado junto al que se asentaban los barrios de comerciantes genoveses y las juderías. Málaga llegó a ser capital de la taifa hammudí, así como de otros tres efímeros reinos posteriormente. De esta época quedan trazas en el centro histórico y en dos de sus principales monumentos: la Alcazaba y el Castillo de Gibralfaro. Además, contaba con dos arrabales fuera de las murallas El Perchel y la Victoria, un comercio que poseía un discreto radio de acción con Marruecos y una clase media dedicada a la artesanía y al comercio. En esta etapa vivió el filósofo y poeta judío Ibn Gabirol.[6]

     
    Liberación de los cautivos de Málaga por los Reyes Católicos de José Moreno Carbonero. 1930. (Museo de Málaga).
     
    Episodio de la Conquista de Málaga, de Rafael Tegeo, 1850, Palacio Real de Madrid

    La toma de la ciudad por los Reyes Católicos en 1487 supuso un episodio sangriento en la guerra final contra el Reino nazarí de Granada. El asedio de la ciudad fue uno de los más largos de la Reconquista, duró seis meses y cortó el suministro de alimentos. La ciudad se rindió el 18 de agosto, entrando los reyes triunfalmente el día siguiente. La población fue castigada a la esclavitud o a pena de muerte.[7]​ También en el asedio a la ciudad, la reina Isabel la Católica sufrió un intento de asesinato. En una de las mezquitas, actualmente situada en la calle Granada, la reina Isabel mandó tapar el arco moro de entrada, y mandó construir dos arcos cristianos a los lados, convirtiendo esta mezquita en iglesia y apodándola: Santiago Matamoros.[cita requerida]

    Edad Moderna
     
    La batalla de Málaga (1704), de Isaac Sailmaker. La pérdida de Gibraltar en 1704 convirtió a Málaga en una de las llaves del Estrecho. Las armadas, el abasto de los presidios norteafricanos y la defensa del Mediterráneo se organizaban en ella[8]

    Bajo la influencia castellana, la ciudad comenzó a cambiar su trazado urbano e inició la construcción de la catedral de Málaga, cuyo arquitecto fue Diego de Siloé, sobre los cimientos de la mezquita mayor. Las iglesias y conventos construidos fuera del recinto amurallado empezaron a aglutinar población, dando lugar a la formación de nuevos barrios extramuros como La Trinidad o Capuchinos.[9]

    Del siglo XV al XVIII la ciudad entró en una época de inestabilidad, no solo por las consecuencias que trajo consigo el levantamiento de los moriscos y su posterior expulsión, sino también por las inundaciones provocadas por el río Guadalmedina, que se vieron acompañadas de varias malas cosechas sucesivas durante el siglo XVII, así como de epidemias, terremotos, explosiones de molinos de pólvora y las levas de soldados.[9]

    Las Civitates consideraban a Málaga un emporio de riqueza, debido a su enclave comercial privilegiado. Sus productos agrícolas, en especial los vinos y las pasas, así como sus apreciadas vasijas vidriadas atraían gran afluencia de mercaderes extranjeros de distintas nacionalidades; Flandes, Inglaterra y Francia comerciaban principalmente con madera, tejidos y trigo, llevándose a cabo un importante intercambio de diferentes mercancías. El trato mercantil se realizaba principalmente durante «la vendeja».[8][10]

    Málaga, siendo sede de la Capitanía General de la Costa y Reino de Granada,[11]​ jugó un papel esencial en la política exterior de los Borbones. Las armadas, el abasto de los presidios norteafricanos y la defensa del Mediterráneo se organizaban en la ciudad. Ello implicó un enorme gasto en defensa: Fortificación del puerto, torres en el litoral y regimientos de milicias. Además, la pérdida de Gibraltar en 1704 a manos de los británicos depositaba en Málaga una de las llaves del Estrecho.[8]

     
    Altos Hornos de Málaga. Fábrica de La Constancia, 1847

    Durante la segunda mitad del siglo XVIII se solucionarían los crónicos problemas de abastecimiento de aguas que sufría Málaga con la culminación de uno de los proyectos de ingeniería más importantes llevados a cabo en España en esa centuria: el Acueducto de San Telmo.

    Siglo XIX

    En los primeros años del siglo, Málaga tendría un papel protagonista en la Guerra de la Independencia española; contribuiría decisivamente a la primera victoria de un ejército europeo en campo abierto sobre las tropas de Napoleón en la batalla de Bailén, con miles de voluntarios y, a la cabeza de las tropas españolas, su Gobernador, el general Teodoro Reding. En 1810, las tropas napoleónicas penetraron de nuevo en el Sur de España, siendo la ciudad ocupada hasta 1812 y teniendo que pagar cuantiosas contribuciones por haber sido la única capital sureña que se sublevó contra ellas.

     
    El fusilamiento de Torrijos (1888), de Antonio Gisbert Pérez. El liberal Torrijos y sus hombres fueron fusilados en la playa de San Andrés en 1831. Al fondo se puede ver representada la iglesia del Carmen

    Durante gran parte de la centuria, Málaga fue una de las ciudades más levantiscas del país, contribuyendo decisivamente al triunfo del liberalismo en España. Tanta actividad revolucionaria le valieron el título «siempre denodada» y la leyenda «la primera en el peligro de la libertad».[12]

     
    La ciudad a mediados del siglo XIX

    Fue una de las primeras ciudades en la península que experimentó de forma plena la Revolución Industrial, llegando a ser la primera ciudad industrial de España, y a mantener después el segundo puesto tras Barcelona durante años. Las actividades mercantiles también tuvieron un importante incremento y de 1860 a 1865 las comunicaciones sufren una gran revolución. En esta época se desenvuelven las grandes familias burguesas de Málaga, algunas de ellas con influencia en la política nacional. Bajo la influencia de estos, Málaga gozaba de dos sectores bien definidos, ambos enclavados fuera del centro de origen medieval: en el extremo occidental el paisaje urbano que empezaba a configurarse influenciado por la actividad industrial, mientras que en el otro extremo de la ciudad empezaron a aparecer villas y hoteles.[13]

    Con la renuncia al trono de Amadeo de Saboya se producen grandes disturbios y se declara el cantón de Málaga. La vida política malagueña durante el sexenio democrático se caracterizó por un tono radical y extremista. El republicanismo federal logró fuertes apoyos en las clases populares y alentó insurrecciones que produjeron gran alarma entre los sectores acomodados.[12][14]

    La decadencia de la ciudad se inició a partir de 1880. La crisis hace cerrar las fundiciones malagueñas y vino acompañada por el derrumbe la industria azucarera y la plaga de filoxera, que hundió al viñedo malagueño. El abandono de estas fincas trajo consigo una fuerte deforestación de las laderas, lo que causó un incremento de las avenidas de agua, que provocó muchos desastres y muertos hasta bien entrado el siglo XX.[13]

    Siglo XX
     
    Parador Málaga Golf inaugurado en 1925, imagen de noviembre de 1961
     
    La Estatua del Cenachero y la Plaza de la Marina en 1966.

    El comienzo del siglo XX es un periodo de reajustes económicos en el que se produce un progresivo desmantelamiento industrial y un errático comportamiento de la actividad comercial.[15]​ Todo ello, en el seno de una sociedad atrasada y escasamente alfabetizada, en la que una ahora débil oligarquía ejerce el control económico y político.[16]​ Conflictividad social, depresión económica y unas endebles estructuras de gobierno, fueron los principales problemas que hicieron que el republicanismo y los movimientos obreros reforzaran su presencia en la ciudad.[17]

    En 1931, tras la proclamación de la Segunda República Española, Málaga fue la ciudad española más afectada en los trágicos sucesos provocados por los anticlericales y extremistas de izquierda, entre los días 10 y 13 de mayo, conocidos como la quema de conventos.[18]​ En 1933, salió de Málaga el primer diputado del Partido Comunista de España,[19]​ debido a esto y al gran número de militantes activos relacionados con el socialismo, el anarquismo y el comunismo, durante esta época Málaga era denominada «Málaga la Roja» a pesar de los sectores liberales y conservadores de la ciudad, cuya presencia también era numerosa.[20]

    Tras el estallido de la Guerra Civil, la ciudad permaneció bajo el control republicano hasta principios de 1937, cuando el ejército franquista, con la ayuda de los voluntarios italianos y a las órdenes del general Queipo de Llano, lanzó una ofensiva contra la ciudad que fue ocupada el día 7 de febrero.[21]​ La represión posterior fue una de las más duras y crueles de la guerra,[22]​ estimada en unos diecisiete mil fusilados, enterrados en fosas comunes como las del cementerio de San Rafael.[20][23][24]

    Durante la dictadura de Francisco Franco, Málaga experimentó una fuerte expansión demográfica, provocada por la inmigración desde diferentes puntos de la provincia hacia la propia capital, y económica, motivada por el boom turístico de la Costa del Sol.[25]​ También se produjeron flujos migratorios hacia otras zonas España y Europa Central.[26]

    Durante el primer franquismo, Málaga, era administrada por el gobernador civil, el alcalde, y el presidente de la Diputación. Estos tres cargos eran los intermediarios legales entre el general Franco y la provincia, siendo personas del círculo de confianza del dictador que habían sido colocadas en dichos puestos por él mismo. También existía cierta actividad del único partido legal en ese momento conocido como Falange, dirigida por un jefe provincial del Movimiento que normalmente solía ser la misma persona que ocupaba el puesto de gobernador civil. No obstante, el papel de Falange se reducía a un simple aparato burocrático que apoyaba ideológicamente a Franco y intentando a su vez imitar al partido Fascista Italiano. Tras el final de la Segunda Guerra Mundial, Falange entró en decadencia en detrimento de Acción Católica, siendo el mismo Franco quien iría reduciendo progresivamente el papel del partido en detrimento del apoyo prestado a la Iglesia católica que adquiere ahora una legitimación importante.[27]

    Con la monarquía parlamentaria y la Constitución de 1978, Málaga experimentó con el nuevo siglo un desarrollo cultural y económico del sur español y del Mediterráneo, siendo la ciudad con mayor actividad económica de toda Andalucía.[25][28][29]

    Universidad Pompeu Fabra.es (ed.). «Cerro del Villar, de enclave comercial a periferia urbana». Consultado el 5 de noviembre de 2011.  Junta de Andalucía (ed.). «Los fenicios en Málaga». Consultado el 7 de abril de 2009.  Andrés Santos, Francisco J. (2009). «Bravo Bosch, María José, El largo camino de los «Hispani» hacia la ciudadanía (Madrid, Dykinson, 2008), 265 págs.». Revista de Estudios Histórico-Jurídicos (Valparaíso, Chile) XXXI: 454-461. doi:10.4067/S0716-54552009000100020. Consultado el 7 de abril de 2008.  Fernández Rodríguez, Luis-Efrén. Universidad Complutense de Madrid, ed. «Novedades arqueológicas de la Malaca romana». Consultado el 19 de abril de 2010.  Mayorga Mayorga, José Francisco; Fernández Rodríguez, Luis Efrén; Suárez Padilla, Jose (2001). «Intervención en la Abadía del Císter (Málaga). El edificio termal». Mainake (23). ISSN 0212-078X. Consultado el 26 de febrero de 2012.  Ayuntamiento de Málaga (ed.). «Málaga en la época musulmana». Consultado el 8 de abril de 2009.  Ayuntamiento de Málaga (ed.). «De la época Nazarí a la Reconquista». Consultado el 8 de abril de 2009.  a b c Ayuntamiento de Málaga (ed.). «Málaga en la Ilustración». Consultado el 8 de abril de 2009.  a b Ayuntamiento de Málaga (ed.). «Málaga en el Barroco». Consultado el 8 de abril de 2009.  Gil Sanjuán, Joaquín; Pérez de Colosía, María Isabel (2004). «Sevilla y Málaga en tiempos de Velázquez». Baética: Estudios de Historia Moderna y Contemporánea (26). ISSN 0212-5099. Consultado el 9 de marzo de 2013.  Colón de Larriátegui, Félix (1788). «Juzgados militares de España y sus Indias». Vol. I. Madrid: Viuda de Ibarra, hijos y compañía. Consultado el 8 de octubre de 2010.  a b Ayuntamiento de Málaga (ed.). «Málaga en el siglo XIX». Consultado el 8 de abril de 2009.  a b Fundación Picasso (ed.). «La Málaga de Picasso». Archivado desde el original el 14 de abril de 2009. Consultado el 8 de abril de 2009.  Jaleo!!! (ed.). «Historia 3.2. El despertar andaluz.». Archivado desde el original el 7 de junio de 2009. Consultado el 8 de abril de 2009.  Diario Sur (ed.). «Málaga XX, Historia de un siglo: La economía malagueña en el siglo XX». Consultado el 8 de abril de 2009.  Diario Sur (ed.). «Málaga XX, Historia de un siglo: El caciquismo». Consultado el 8 de abril de 2009.  Diario Sur (ed.). «Málaga XX, Historia de un siglo: La quema de conventos». Consultado el 8 de abril de 2009.  CEDMA, Diputación de Málaga (ed.). «La quema de conventos en Málaga en mayo de 1931». Consultado el 9 de septiembre de 2011.  PCE (ed.). «Apuntes de la historia del PCE en Málaga». Archivado desde el original el 20 de abril de 2009. Consultado el 8 de abril de 2009.  a b Público (ed.). «Málaga, 1937». Archivado desde el original el 21 de abril de 2009. Consultado el 8 de abril de 2009.  Málaga 1937, nunca más (ed.). «Málaga 1937». Archivado desde el original el 24 de febrero de 2009. Consultado el 8 de abril de 2009.  Diario Sur (ed.). «Málaga XX, Historia de un siglo: La Segunda República y la Guerra Civil». Consultado el 8 de abril de 2009.  Málaga Hoy (ed.). «El «holocausto de Málaga»». Consultado el 8 de abril de 2009.  La Opinión de Málaga (ed.). «San Rafael: la mayor fosa del país». Archivado desde el original el 8 de diciembre de 2012. Consultado el 8 de abril de 2009.  a b Diario Sur (ed.). «Málaga XX, Historia de un siglo: Un siglo de luchas sociales. La sociedad durante el franquismo y la Transición». Consultado el 8 de abril de 2009.  López Cano, Damián (1973). «La emigración malagueña a Europa 1961-1970». Cuadernos geográficos de la Universidad de Granada (3). Consultado el 8 de abril de 2009.  Cerón Torreblanca, 2005, p. 63. «Anuario económico La Caixa 2012». Archivado desde el original el 20 de junio de 2012. Consultado el 2 de abril de 2017.  La Opinión de Málaga (ed.). «30 años de vida democrática». Consultado el 8 de abril de 2009. 
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