Sindone di Torino
( Sudario de Turín )El Sudario de Turín ―también conocido como la Síndone, la Sábana Santa o el Santo Sudario― es una tela de lino que muestra la imagen de un hombre que presenta marcas y traumas físicos propios de una crucifixión.[1]
El sudario mide 444 cm × 112 cm aproximadamente. Se custodia en Turín, en la capilla de la Sábana Santa ―construida expresamente para ese fin entre 1668 y 1694, durante el reinado del duque Carlos Manuel II de Saboya―, una obra maestra del barroco italiano finalizada por Guarino Guarini que se encuentra dentro de un complejo de edificios que incluye la catedral, el palacio Real y el palazzo Chiablese.
Los orígenes del sudario y su figura son objeto de debate entre científicos, teólogos, historiadores e investigadores. Algunos sostienen que el sudario es la tela que se colocó sobre el cuerpo de Jesucristo en el momento de su entierro, y q...Leer más
El Sudario de Turín ―también conocido como la Síndone, la Sábana Santa o el Santo Sudario― es una tela de lino que muestra la imagen de un hombre que presenta marcas y traumas físicos propios de una crucifixión.[1]
El sudario mide 444 cm × 112 cm aproximadamente. Se custodia en Turín, en la capilla de la Sábana Santa ―construida expresamente para ese fin entre 1668 y 1694, durante el reinado del duque Carlos Manuel II de Saboya―, una obra maestra del barroco italiano finalizada por Guarino Guarini que se encuentra dentro de un complejo de edificios que incluye la catedral, el palacio Real y el palazzo Chiablese.
Los orígenes del sudario y su figura son objeto de debate entre científicos, teólogos, historiadores e investigadores. Algunos sostienen que el sudario es la tela que se colocó sobre el cuerpo de Jesucristo en el momento de su entierro, y que el rostro que aparece es el suyo. La Iglesia católica no ha manifestado oficialmente su aceptación o rechazo hacia el sudario, pero en 1958 el papa Pío XII autorizó la imagen en relación con la devoción católica hacia la Santa Faz de Jesucristo.[2]
Se puede considerar que la utilización de nuevas tecnologías en el estudio del sudario comenzó en 1898, cuando un fotógrafo aficionado, Secondo Pia, observó que en los negativos de las tomas que había realizado se podía ver con más nitidez la imagen del cuerpo (Cf. sección Siglo XVI a nuestros días).
En 1988 la Santa Sede autorizó la datación por carbono-14 de la sábana, que se realizó en tres laboratorios diferentes, y los tres laboratorios dataron los hilos de lino de la tela (con un intervalo de confianza del 95 %) entre 1260 y 1390.[3] Ese período de tiempo coincide con la primera aparición documentada de la sábana, en 1354.
Los defensores de la autenticidad del sudario han cuestionado esos resultados, afirmando generalmente que las muestras analizadas podrían haber estado contaminadas o podrían haberse extraído de una reparación del tejido original (estas teorías han sido discutidas por expertos en datación por carbono y otros que se basan en pruebas de la propia sábana).[4][5] Los defensores de su autenticidad se basan en estudios forenses, artísticos y otras pruebas de datación y rayos X.[6][7]
En 2024, en un nuevo estudio, científicos del Instituto de Cristalografía del Consejo Nacional de Investigación italiano realizaron un estudio reciente mediante dispersión de rayos X de ángulo amplio (WAXS). Esta técnica permite medir el envejecimiento natural de la celulosa de lino y convertirlo en tiempo transcurrido desde su fabricación.
Los perfiles de los datos eran totalmente compatibles con mediciones similares obtenidas en una muestra de lino datada entre los años 55 y 74 d. C., hallada en Masada (Israel) [la famosa fortaleza de Herodes construida sobre un lecho de roca caliza con vistas al mar Muerto]", reza el estudio publicado en la revista Heritage. El equipo también comparó el sudario con muestras de lino fabricadas entre 1260 y 1390 d. C. y no halló ninguna coincidencia
Sacan como conclusión actual de que el Sudario no es una creación medieval, sino que posee una antigüedad de 2000 años, siendo la época de Jesús[8]
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