El Callejón del oro (Zlatá ulička en checo) es una célebre calle de Praga ubicada al lado del Castillo de Praga en el distrito de Hradcany. Se caracteriza por poseer una fila de once coloridos edificios relativamente bajos, que fueron construidos con un estilo manierista a finales del siglo XVI, para albergar en un principio a los veinticuatro guardias del emperador Rodolfo II de Habsburgo (1555 – 1612) y sus respectivas familias.
El callejón le debe su nombre a los orfebres que más tarde vivieron en dicho lugar. También se le conoce como “la calle de los alquimistas” debido a una leyenda que cuenta que allí se alojaron unos alquimistas (en realidad se trata de otra calle más cercana) que intentaron transformar el hierro en oro para el rey Rodolfo II y producir la piedra filosofal y el elixir de la vida.
Más adelante, en esta misma calle residieron famosos escritores como Franz Kafka
El Callejón del oro (Zlatá ulička en checo) es una célebre calle de Praga ubicada al lado del Castillo de Praga en el distrito de Hradcany. Se caracteriza por poseer una fila de once coloridos edificios relativamente bajos, que fueron construidos con un estilo manierista a finales del siglo XVI, para albergar en un principio a los veinticuatro guardias del emperador Rodolfo II de Habsburgo (1555 – 1612) y sus respectivas familias.
El callejón le debe su nombre a los orfebres que más tarde vivieron en dicho lugar. También se le conoce como “la calle de los alquimistas” debido a una leyenda que cuenta que allí se alojaron unos alquimistas (en realidad se trata de otra calle más cercana) que intentaron transformar el hierro en oro para el rey Rodolfo II y producir la piedra filosofal y el elixir de la vida. Más adelante, en esta misma calle residieron famosos escritores como Franz Kafka[1] y el ganador del premio Nobel Jaroslav Seifert durante un breve periodo de tiempo.
Hoy en día es uno de los lugares más visitados de la capital de la República Checa, en el que se encuentran galerías y tiendas de souvenirs. Todo el callejón disfruta de gran popularidad entre los turistas, lo que se debe a su aspecto de cuento de hadas con casas de tonos pastel de pequeñas ventanas y puertas.
Añadir nuevo comentario