قلعة الحصن (حمص)

( Crac de los Caballeros )

El Crac de los Caballeros (pronunciación en francés: /kʁak de ʃəvaˈlje/; en árabe: حصن الفرسان‎), también Crac des Chevaliers,[1]Ḥoṣn al-Akrād (حصن الأكراد‎, literalmente «Castillo de los kurdos») y anteriormente Crac de l'Ospital, es un gran castillo montano medieval situado en la actual Siria, que fue la sede central de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén en territorio sirio durante la época de las cruzadas. Se trata de uno de los castillos medievales mejor conservados del mundo. El lugar fue habitado primero en el siglo xi por un asentamiento de tropas kurdas acantonadas allí por los mirdásidas. Como resultado, fue conocido como Hisn al-Akrad, que significa el «Castillo de los kurdos». En 11...Leer más

El Crac de los Caballeros (pronunciación en francés: /kʁak de ʃəvaˈlje/; en árabe: حصن الفرسان‎), también Crac des Chevaliers,[1]Ḥoṣn al-Akrād (حصن الأكراد‎, literalmente «Castillo de los kurdos») y anteriormente Crac de l'Ospital, es un gran castillo montano medieval situado en la actual Siria, que fue la sede central de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén en territorio sirio durante la época de las cruzadas. Se trata de uno de los castillos medievales mejor conservados del mundo. El lugar fue habitado primero en el siglo xi por un asentamiento de tropas kurdas acantonadas allí por los mirdásidas. Como resultado, fue conocido como Hisn al-Akrad, que significa el «Castillo de los kurdos». En 1142 fue entregado por Raimundo II, conde de Trípoli, a los Caballeros hospitalarios. Siguió siendo suyo hasta que cayó en 1271. Fue conocido como Crac de l'Ospital; el nombre Krak des Chevaliers fue acuñado en el siglo xix. Según el arquitecto restaurador, Leopoldo Torres Balbás, con su doble recinto amurallado constituye el prototipo de la arquitectura militar de los siglos xii y xiii, siendo su único paralelo la Alcazaba de Málaga que pertenece al periodo taifal español, en el siglo xi.[2]

Los hospitalarios comenzaron a reconstruir el castillo en la década de los años 1140 y estuvo acabado para el 1170 cuando un terremoto dañó el castillo. La orden controló una serie de castillos a lo largo de la frontera del condado de Trípoli, un estado fundado después de la Primera cruzada. El Crac de los Caballeros estuvo entre los más importantes, y actuó como centro de administración así como base militar. Después de que se emprendiera la segunda fase de construcción en el siglo xiii, el Crac de los Caballeros había pasado a ser un castillo concéntrico. Esta fase creó el muro exterior y le dio al castillo su apariencia actual. La primera mitad del siglo ha sido descrita como la «edad de oro» del Crac de los Caballeros. En su momento álgido, albergó una guarnición de alrededor de dos mil caballeros. Una guarnición tan grande permitió a los hospitalarios obtener tributos de una zona amplia. Desde los años 1250 la suerte de los hospitalarios empeoró y en 1271 el sultán mameluco Baibars capturó el Crac de los Caballeros después de un asedio que duró 36 días, supuestamente gracias a una carta falsificada del Gran Maestre de los Hospitalarios que hizo que los caballeros se rindieran.

El interés renovado en castillos cruzados en el siglo xix llevó a la investigación del Crac de los Caballeros, y se trazaron planes arquitectónicos. A finales del siglo xix o principios del xx, se había creado un asentamiento dentro del castillo, causando daños a su fábrica. Los 500 habitantes fueron trasladados en 1933 y se entregó el castillo al estado francés, que llevó a cabo un programa de limpieza y restauración. Cuando Siria declaró su independencia en 1946, asumió el control del lugar.

Actualmente, existe un pueblo llamado al-Husn alrededor del castillo y tiene una población de cerca de 9000 personas. El Crac de los Caballeros se encuentra aproximadamente a 40 km al oeste de la ciudad de Homs, cerca de la frontera del Líbano, y es administrativamente parte de la Gobernación de Homs.

Fue incluido por la Unesco en el Patrimonio de la Humanidad, en 2006 junto con el Castillo de Saladino.[3]​ Fue parcialmente dañado en la guerra civil siria por bombardeos. El 20 de junio de 2013, la Unesco incluyó a todos los sitios sirios en la lista del Patrimonio de la Humanidad en peligro para alertar sobre los riesgos a los que estaba expuesto por la guerra.[4]​ Las fuerzas del gobierno sirio volvieron a tomarlo en 2014. Desde entonces, se han emprendido obras de reconstrucción y conservación. Tanto la UNESCO como el gobierno sirio han emitido informes anuales sobre el estado del lugar.[5]

Construcción

Según el historiador árabe del siglo xiii Ibn Shaddad, en 1031, el emir mirdásida de Alepo y Homs, Shibl ad-Dawla Nasr, estableció un asentamiento de hombres tribales kurdos en el lugar del castillo,[1]​ que entonces era conocido como «Ḥiṣn al-Safḥ».[2]​ Nasr restauró Hisn al-Safh para ayudar a restablecer el acceso de los mirdásidas a la costa de Trípoli después de que perdieran la cercana Hisn Ibn Akkar en favor de los fatimíes en 1029.[2]​ Debido a que Nasr albergaba una guarnición kurda en el lugar, el castillo se conoció como «Ḥiṣn al-Akrād» (Castillo de los kurdos).[1][2]​ El castillo estaba ubicado estratégicamente sobre un espolón del desierto sirio, en el extremo meridional de la cadena montañosa Jibal al-Alawiyin y dominó la carretera entre Homs y Trípoli.[1]​ Cuando se trataba de construir castillos, los ingenieros a menudo elegían lugares elevados, tales como colinas y montañas, que proporcionaban obstáculos naturales.[3]

Desde este castillo se protegía la ruta que unía la ciudad siria de Homs (bajo dominio musulmán) con Trípoli (Líbano), capital del condado del mismo nombre, en la costa del Mediterráneo. Además del control de la ruta hacia el Mediterráneo, los caballeros hospitalarios ejercieron cierta influencia sobre el lago Homs al este, donde podrían haber controlado la industria pesquera y vigilado los ejércitos musulmanes reunidos en Siria.

 
 
El Levante en 1135 (izquierda), con los estados cruzados marcados por una cruz roja y la región en 1190 (derecha)

Fue capturado por Raimundo IV de Tolosa en enero de 1099 durante la Primera Cruzada, en su viaje a Jerusalén pero fue abandonado cuando los cruzados siguieron su ruta hacia Jerusalén. Las fuerzas de Raimundo fueron atacadas por la guarnición de Hisn al-Akrad, el precursor del Crac, que asolaba a los forrajeros de Raimundo.[4]​ Al día siguiente Raimundo marchó hacia Jerusalén. La ocupación permanente empezó en 1110 cuando Tancredo de Galilea asumió el control del sitio.[5]​ El primitivo castillo era sustancialmente diferente de los restos existentes, y no quedan trazas de este primer castillo en el lugar.[6]

Los orígenes de los caballeros hospitalarios no están claros, pero la orden probablemente surgió alrededor de la década de 1070 en Jerusalén. Comenzó como una orden religiosa que se preocupaba por los enfermos, y más tarde cuidó a los peregrinos en Tierra Santa. Después del éxito de la Primera Cruzada en capturar Jerusalén en 1099, muchos cruzados donaron su nueva propiedad en el Levante al Hospital de San Juan. Entre las primeras donaciones estaban en el recién formado Reino de Jerusalén, pero a lo largo del tiempo la orden extendió sus posesiones a los estados cruzados del Condado de Trípoli y el Principado de Antioquía. Hay evidencia que sugiere que en los años 1130 la orden se militarizó[7]​ cuando Fulco, rey de Jerusalén, otorgó el castillo, recientemente construido, en Beth Gibelin a la orden en 1136.[8]​ Una bula papal de entre 1139 y 1143 puede que indique que la orden contrataba a gente para defender a los peregrinos. Hubo otras órdenes militares, como los caballeros del Temple, que ofrecía protección a los peregrinos.[7]

 Artista representando el Crac de los Caballeros visto desde el noreste. Del libro de Guillaume Rey titulado Étude sur les monuments de l'architecture militaire des croisés en Syrie et dans l'île de Chypre (1871).

Entre 1142 y 1144, Raimundo II, conde de Trípoli, cedió a los caballeros hospitalarios propiedades en el condado.[9]​ Según el historiador Jonathan Riley-Smith, los hospitalarios efectivamente establecieron un «palatinado» dentro de Trípoli.[10]​ La propiedad incluyó castillos con los que se esperaba que los hospitalarios defendieran Trípoli. Junto con el Crac de los Caballeros, los hospitalarios recibieron otros cuatro castillos a lo largo de las fronteras del estado que permitieron a la orden dominar la zona. El acuerdo de la orden con Raimundo II afirmó que si no acompañaba a los caballeros de la orden en campaña, los despojos pertenecían por completo a la orden, y si estaba presente se dividía por partes iguales entre el conde y la orden. Raimundo II no podía hacer la paz con los musulmanes sin el permiso de los hospitalarios.[9]​ Los hospitalarios hicieron del Crac de los Caballeros un centro administrativo para su nueva propiedad, emprendiendo obras en el castillo que lo convertirían en una de las más elaboradas fortificaciones cruzadas en el Levante.[11]

Después de adquirir el sitio en 1142, comenzaron a construir un nuevo castillo para reemplazar la antigua fortificación kurda. Esta obra duró hasta 1170, cuando un terremoto dañó el castillo. Una fuente árabe menciona que el sismo destruyó la capilla del castillo, que fue reemplazada por la capilla actual.[12]​ Los caballeros construyeron una imponente fortaleza, la mayor de Tierra Santa, que resistió al menos doce asaltos por parte de los musulmanes.

Asedios

En 1163, la fortaleza fue infructuosamente asediada por Nur al-Din en la batalla de al-Buqaia cerca del Crac de los Caballeros.[13]​ Después de esta victoria, los hospitalarios se convirtieron en una fuerza virtualmente independiente en la frontera del condado de Trípoli. Las condiciones de sequía entre 1175 y 1180 impulsaron a los cruzados a firmar una tregua de dos años con los musulmanes, pero sin que Trípoli estuviera incluida en sus términos. Durante la década de 1180, ataques cristianos y musulmanes en el territorio del contrario se hicieron más frecuentes.[14]

En 1180, Saladino se adentró en el condado de Trípoli, saqueando la zona. Renuentes a enfrentarse a él en una batalla a campo abierto, los cruzados se retiraron a la relativa seguridad de sus fortificaciones. Sin capturar los castillos, Saladino no podía asegurar el control de la zona, y una vez que él se retiró, los hospitalarios fueron capaces de revitalizar sus tierras dañadas.[15]​ La batalla de Hattin en 1187 fue una derrota desastrosa para los cruzados: Guy de Lusignan, rey de Jerusalén, fue capturado, lo mismo que la Vera Cruz, una reliquia descubierta durante la Primera Cruzada. Después, Saladino ordenó la ejecución de los caballeros templarios y hospitalarios capturados, tal era la importancia de las dos órdenes a la hora de defender los estados cruzados.[16]​ Después de la batalla, los castillos hospitalarios de Belmont, Belvoir y Bethgibelin cayeron en manos de ejércitos musulmanes. Después de estas pérdidas, la orden centró su atención en sus castillos en Trípoli.[17]

Fue asediado, también infructuosamente por Saladino en mayo de 1188. Al ver el castillo, decidió que estaba demasiado bien defendido y en lugar de ello, marchó al castillo hospitalario de Margat, que tampoco pudo capturar.[18]

En 1202 un terremoto afectó a parte de las fortificaciones, por lo que poco después se acometió una profunda reestructuración. La obra del siglo xiii fue el último período de edificación en el Crac de los Caballeros y le dio su actual apariencia. Un circuito cerrado de piedra fue construido entre 1142 y 1170; la estructura anterior se convirtió en el recinto interior del castillo. Si había un circuito amurallado alrededor del patio interior anterior a las actuales murallas exteriores, no se ha descubierto traza alguna de él.[19]

La primera mitad del siglo xiii ha sido caracterizado como la «edad de oro» del Crac de los Caballeros. Mientras otras fortalezas cruzadas pasaron a estar amenazadas, el Crac de los Caballeros y su guarnición de unos dos mil soldados dominaba toda la región que la rodeaba. Era efectivamente el centro de un principado que permaneció en manos cruzadas hasta 1271 y fue la única región continental de tamaño respetable que permaneció constantemente bajo control cruzado durante este período. Los cruzados que pasaban por la zona a menudo se detenían en el castillo, y posiblemente le hicieron donaciones.

Corte de sección del Crac de sur a norte Corte de sección del Crac de sur a norte

Godofredo de Joinville, tío del famoso cronista de las cruzadas Jean de Joinville, murió en el Crac de los Caballeros en 1203 o 1204 y fue enterrado en la capilla del castillo.[20]

Los principales relatos contemporáneos en relación con el Crac de los Caballeros son de origen musulmán y tienden a enfatizar el éxito musulmán al tiempo que ignoraban los contratiempos y las derrotas frente a los cruzados aunque sugieren que los caballeros hospitalarios obligaron a pagar tributo a la Orden a los asentamientos de Hama y Homs. La situación duró mientras los sucesores de Saladino se peleaban entre ellos. La proximidad del Crac de los Caballeros a territorios musulmanes le permitió asumir un rol ofensivo, actuando como una base desde la que atacar a las zonas vecinas. Para 1203 la guarnición estaba haciendo incursiones sobre Montferrand (que estaba bajo control musulmán) y Hama, y en 1207 y 1208 los soldados del castillo tomaron parte en un ataque sobre Homs.

En 1217-1218, durante la Quinta Cruzada, el rey Andrés II de Hungría lo visitó y proclamó que el castillo era la «llave de las tierras cristianas». Quedó tan impresionado con el castillo que proporcionó un ingreso anual de 60 marcos al Maestre y 40 a los hermanos; fortaleció los muros exteriores y financió las tropas de vigilancia.

El Crac de los Caballeros funcionó como una base para expediciones a Hama en 1230 y 1233 después de que el amir rechazara pagar tributo. La primera no tuvo éxito, pero la expedición de 1233 fue una auténtica exhibición de fuerza que demostró la importancia del Crac de los Caballeros.[18]

 La zona entre los muros interiores y exteriores es estrecha y no se usó para residencia.

En la década de los años 1250, empeoraron las condiciones de los hospitalarios del Crac de los Caballeros. Un ejército musulmán de aproximadamente 10 000 hombres saquearon el campo alrededor del castillo en 1252 después de lo cual las finanzas de la orden descendieron bruscamente. En 1268 el Maestro Hugh Revel se quejó de que la zona, que antes era el hogar de 10 000 personas, ahora estaba desierta y que la propiedad de la Orden en el reino de Jerusalén producía escasos ingresos. También señaló que para entonces solo había 300 hermanos de la Orden en el este. Por el lado musulmán, en 1260 Baibars se convirtió en sultán de Egipto, después de derrocar al que entonces gobernaba, Qutuz, y prcedió a unir Egipto y Siria. Como resultado de ello, asentamientos musulmanes que anteriormente habían pagado tributo a los hospitalarios en el Crac de los Caballeros ya no se sentían intimidados para hacerlo.[21]

Baibars se adentró en la región alrededor del Crac de los Caballeros en 1270 y permitió a sus hombres que sus animales pastasen en los campos alrededor del castillo. Cuando supo de la Octava Cruzada, liderada por el rey Luis IX de Francia, Baibars se marchó a El Cairo para evitar la confrontación.

Después de que Luis muriera en 1272, y se diera por fracasada aquella cruzada, Baibars regresó para enfrentarse al Crac de los Caballeros. En aquel entonces la guarnición de hombres era escasa, y el envío de ayuda desde el oeste resultaba imposible.

Antes de marchar sobre el castillo, el sultán capturó castillos menores en la zona, incluyendo Chastel Blanc. El 3 de marzo, el ejército de Baibars llegó a Crac de los Caballeros.[22]​ Para cuando el sultán apareció en escena, el castillo puede que ya hubiera estado bloqueado por fuerzas mamelucas durante varios días.[23]​ De los tres relatos árabes que relatan el asedio, solo uno es contemporáneo, el de Ibn Shaddad, aunque él no estuvo presente en el sitio. Los campesinos que vivían en la zona habían huido al castillo en busca de seguridad y fueron mantenidos en el recinto exterior. Tan pronto como Baibars llegó erigió manganas, poderosas armas de asalto que más tarde volvería sobre el castillo. En una probable referencia al suburbio amurallado en el exterior de la entrada al castillo, Ibn Shaddad documenta que dos días más tarde la primera línea de defensa cayó en favor de los asediadores.[24]

La lluvia interrumpió el asedio, pero el 21 de marzo, inmediatamente al sur del Crac de los Caballeros, las fuerzas de Baibar capturaron una obra exterior triangular, posiblemente defendida por una empalizada de madera. El 29 de marzo las fuerzas de Baibars minaron la torre sudoeste del muro exterior hasta que se derrumbó. El ejército de Baibars atacó por esa brecha. En el recinto exterior se encontraron con los campesinos que se habían refugiado en el castillo. Aunque el recinto exterior había caído, con un puñado de defensores muertos en el proceso, los cruzados se retiraron al recinto interior, más formidable e imponente, que les cerraba el paso a los atacantes.

Baibars, no queriendo aceptar la derrota o la posibilidad de un largo cerco, recurrió a la astucia. Después de un respiro de diez días, según los historiadores árabes, se valió de una paloma para enviar una carta falsa al castillo. El mensaje decía venir del gran maestre de la orden hospitalaria y ordenaba la rendición de la tropa, pues no era posible enviarles hasta allí socorro alguno. La orden fue obedecida y Baibars pudo capturar la fortaleza. Además, concedió caballerosamente a la guarnición un salvoconducto para que se trasladara hasta Trípoli.[24]

Baibars refortificó la fortaleza, centrando las reparaciones principalmente en el recinto externo.[25]​ La capilla hospitalaria fue convertida en una mezquita y se añadieron en el interior dos mihrabs.[26]​ Baibars usó el Crac como base en su campaña contra Trípoli.

Historia posterior  El extremo este de la capilla del castillo, con bóveda de cañón. La fachada meridional con su inclinado glacis

Los mamelucos usaron el Crac de los Caballeros en su ataque a San Juan de Acre en 1291. Después de que los francos fuesen expulsados de Tierra Santa en 1291, declinó la familiaridad europea con los castillos de las cruzadas. No fue hasta el siglo xix cuando se renovó el interés por estos edificios, de manera que no hubo ningún plano detallado antes de 1837. Guillaume Rey fue el primer investigador europeo que estudió científicamente los castillos cruzados en Tierra Santa.[27]​ En 1871 publicó la obra Etudes sur les monuments de l'architecture militaire des Croisés en Syrie et dans l'ile de Chypre; incluyó planos y dibujos de los principales castillos cruzados en Siria, incluyendo el Crac de los Caballeros. En algunos extremos, sus dibujos eran imprecisos, sin embargo para el Crac de los Caballeros reflejó rasgos que desde entonces se han perdido.[28]

Paul Deschamps visitó el castillo en febrero de 1927. Desde que Rey lo había visitado en el siglo xix, se había instalado dentro del castillo un pueblo de 500 habitantes. Esta habitación renovada había dañado el lugar: las bóvedas subterráneas se usaron para acumular basura y en algunos lugares las almenas se habían destruido. Deschamps y su compañero el arquitecto François Anus intentaron limpiar parte de los residuos; el general Maurice Gamelin asignó 60 soldados alauitas para que ayudasen. Deschamps se marchó en marzo de 1927, y se reanudaron los trabajos cuando volvió dos años más tarde. La culminación de la obra de Deschamp en el castillo fue la publicación de Les Châteaux des Croisés en Terre Sainte I: le Crac des Chevaliers en 1934, con detallados planos elaborados por Anus.[29]​ Esta investigación ha sido muy alabada, descrita como «brillante y exhaustiva» por el historiador militar D. J. Cathcart King en 1949[30]​ y «quizá el mejor informe de la arqueología y la historia de un único castillo medieval jamás escrito» por el historiador Hugh Kennedy en 1994.[31]

Ya en 1929 se sugirió que el castillo debía ser controlado por los franceses. El 16 de noviembre de 1933 el Crac de los Caballeros fue entregado al control del estado francés, y lo cuidó la Académie des Beaux-Arts. Se trasladó a los lugareños y se les pagó un millón de francos como compensación. En los dos años siguientes se llevó a cabo un programa de limpieza y restauración por una fuerza de 120 trabajadores. Una vez que terminaron, el Crac de los Caballeros fue una de las principales atracciones turísticas en el Levante francés.[32]​ Pierre Coupel, que había emprendido análogo trabajo en la Torre de los Leones y los dos castillos en Sidón, supervisó las obras.[33]​ A pesar de la restauración, no se llevaron a cabo excavaciones arqueológicas. El Mandato francés de Siria, que se había establecido en 1920, terminó en 1946 con la declaración de independencia de Siria.[34]​ El castillo fue convertido en lugar Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, junto con la Ciudadela de Saladino (Qal’at Salah El-Din), en 2006,[35]​ y es propiedad del gobierno sirio.

Varios de los antiguos residentes del castillo construyeron sus casas en el exterior de la fortaleza y se ha desarrollado desde entonces un pueblo llamado al-Husn.[36]​ Muchos de los aproximadamente 9000 residentes musulmanes de al-Husn se benefician económicamente del turismo que genera el sitio.[36][37][38]

 Columna de polvo saliendo del castillo durante los combates registrados en la fortaleza en 2013 en el marco de la guerra civil siria.

Hasta la segunda década del siglo xxi, el castillo subsistía notablemente bien conservado y era objeto de atracción turística, pero durante la guerra civil siria, que empezó en 2011, ha sido el centro de numerosos combates, sobre todo entre los años 2012 y 2013. La UNESCO expresó su preocupación por que la guerra pudiera llevar al daño de importantes lugares culturales como el Crac de los Caballeros.[39]​ Sus murallas han sufrido daños de diferente consideración por ataques con morteros, cohetes y armas automáticas de diferente calibre.[40]​ Fue objeto de bombardeos en agosto de 2012 por el ejército árabe de Siria, y la capilla cruzada ha sido dañada.[41]

A lo largo de 2013, los rebeldes han usado el castillo como base militar para atacar, lo que ha hecho que el gobierno mantenga potentes bombardeos en el castillo. Estos ataques han devastado al lugar y lo han dejado en ruinas.[42]​ Se documentó daño en julio de 2013 por un ataque aéreo durante el sitio de Homs,[43]​ y una vez más el 18 de agosto de 2013 fue claramente dañado pero aun así se desconoce hasta dónde ha llegado la destrucción. El ejército sirio recuperó el castillo y el pueblo de al-Hosn a las fuerzas rebeldes el 20 de marzo de 2014. Desde entonces, tanto la UNESCO como el gobierno sirio han elaborado informes periódicos sobre el estado del sitio, y requirieron medidas de reconstrucción y conservación.[44]

a b c Salibi, Kamal S. (February 1973). «The Sayfās and the Eyalet of Tripoli 1579-1640». Arabica (Brill) 20 (1): 27. JSTOR 4056003.  a b c Salibi, 1977, p. 108 Kennedy, 1994, p. 63 France, 1997, p. 316 Spiteri, 2001, p. 86 Boas, 1999, p. 109 a b Nicholson, 2001, pp. 3–4, 8–10 Barber, 1995, pp. 34–35 a b Nicholson, 2001, p. 11 Barber, 1995, p. 83 Kennedy, 1994, p. 146 Kennedy, 1994, p. 150 Barber, 1995, p. 202 Ellenblum, 2007, p. 275 Kennedy, 1994, pp. 146–147 Nicholson, 2001, p. 23 Kennedy, 1994, p. 145 a b Kennedy, 1994, p. 147 Kennedy, 1994, pp. 152–153 Kennedy, 1994, pp. 147–148 Kennedy, 1994, p. 148 Kennedy, 1994, pp. 148–150 King, 1949, p. 92 a b King, 1949, pp. 88–92 King, 1949, p. 91 Folda, French y Coupel, 1982, p. 179 Kennedy, 1994, p. 1 Kennedy, 1994, p. 3 Kennedy, 1994, pp. 5–6 Error en la cita: Etiqueta <ref> no válida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas Cathcart King 83 Error en la cita: Etiqueta <ref> no válida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas Kennedy note4 Kennedy, 1994, p. 6 Albright, 1936, p. 167 Kennedy, 1994, pp. 6–7 Error en la cita: Etiqueta <ref> no válida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas WHS a b Darke, 2006, pp. 198-199. Censo general de Población y Alojamiento 2004. Oficina Central de Estadísticas de Siria (CBS). Gobernación de Homs. (en árabe) Smith and Robinson, 1841, p. 181. Director-General of UNESCO appeals for protection of Syria’s cultural heritage, UNESCO, 30 de marzo de 2012, consultado el 16 de abril de 2012 . «Video: Un castillo medieval sufre daños durante un bombardeo en Siria». RT. 15 de julio de 203. Consultado el 19 de julio de 2013.  «Robert Fisk: Syria's ancient treasures pulverised». The Independent. 5 de agosto de 2012. Consultado el 5 de agosto de 2012.  http://actualidad.rt.com/cultura/view/100104-siria-castillo-bombardeo-explosion-danos «Latest victim of Syria air strikes: Famed Krak des Chevaliers castle». Middle East Online. 13 de julio de 2013. Archivado desde el original el 2 de octubre de 2013. Consultado el 14 de julio de 2013.  Error en la cita: Etiqueta <ref> no válida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas #1
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